Una estrella en el patio
—¡Pum! ¡Cataplum! Camilo oyó el ruido desde su cama y salió corriendo en pijama. Atravesó la cocina de puntillas y abrió la puerta del patio. Ahí, junto al…
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—¡Pum! ¡Cataplum! Camilo oyó el ruido desde su cama y salió corriendo en pijama. Atravesó la cocina de puntillas y abrió la puerta del patio. Ahí, junto al…
Regina tenía una cubeta que nunca se vaciaba del todo. Por más que la volteara, siempre le quedaba un dedo de agua en el fondo. Nadie en su casa lo encontraba…
Delfina quería llevar a la estrella de vuelta al cielo antes de que se hiciera de día. Había caído en el patio, entre la manguera y el limonero. Era chiquita,…
Hugo quiere que su barquito pirata cruce el estanque entero, de una orilla a la otra. En la otra orilla espera la abuela, con su taza de té. En la cubierta del…
Camila encontró un barquito pirata entre las piedras lisas del río. Era chiquito, como un zapato, y tenía una bandera negra con una calavera sonriente. —Ven,…
Lautaro quería devolver la estrella al cielo antes de que se hiciera de noche. Había caído entre las macetas de su abuela. Era chiquita, del tamaño de una…
Chispa era el barquito pirata más chiquito del estanque, y el único con una vela hecha con una remera de rayas. Todas las mañanas llevaba un tesoro de un lado…
Camilo quería que su barquito pirata llegara hasta la isla de la roca redonda antes de que se fuera el sol. El barquito se llamaba Chipirón. Era de madera, con…
—¡Ya casi llegamos al tesoro! —gritó Mateo, y el barquito pirata se balanceó en el agua. Mateo era un niño chiquito con un sombrero de papel, y su barquito se…
Chispa era un barquito pirata de madera, y era el único de la bañera que tenía una bocina de latón en la proa. Renata lo había pintado de rojo con una bandera…
Lucía oyó un toc, toc, toc detrás del muro del huerto y fue corriendo a ver quién llamaba. Entre el romero y el tomillo había una puerta verde, muy pequeña.…
Emma cruza el prado de noche con el reloj de su abuelo en la mano. Se lo ha prestado sólo un ratito. Tic, tac, tic, tac. Tiene que devolverlo antes de que él…
Salomé es la única niña del pueblo que saluda a las puertas. —Buenas tardes, puerta —dice siempre, y toca tres veces. Hoy lleva una canasta con pan y chocolate…
Camila era la única niña del pueblo que tenía una puerta en el patio y nada detrás de ella. Era una puerta azul, de madera, parada sola entre las gallinas y el…
Detrás de los abrigos de la abuela, Mía encontró una puerta chiquita. Era del tamaño de un perro mediano y tenía una manija redonda como una cuchara. Mía…
Detrás del serrucho colgado había una puerta chiquita, del tamaño de un gato. Tomás la vio un martes, cuando buscaba el martillo de su abuelo. El taller estaba…
Vega era una dragona pequeña, y su fuego no se parecía al de nadie: era azul y no quemaba. Era frío como una gota de rocío. Vega lo guardaba en secreto. —Chis…
En el pueblo de las Lomas Altas, cada tarde llegaba una niebla muy espesa. Era una niebla especial: guardaba todo lo que alguien dejaba en ella hasta la…
Camilo encontró una escama verde, grande como un plato, en medio del patio. Brillaba al sol y estaba tibia. —¡Qué raro! —dijo—. Hoy no hay dragones en el…
Mateo encontró un huevo azul en la chimenea de la abuela. Estaba tibio, y adentro algo hacía tic, tic, tic. —Abuela, ¡hay un huevo en la chimenea! —Ah, sí…
Valentía y miedosES-ES
Debajo de la almohada de Valeria había un calcetín amarillo que no era suyo. Era la primera noche que Valeria dormía fuera de casa. Dormía en la casa de la…
Mateo encontró un huevo azul en el último escalón de la torre. Estaba tibio y hacía tic, tic, tic. —¡Un huevo que respira! —dijo Mateo. Mateo quería llegar a…
Elena quiere dormir toda la noche en el barco de su abuela, sin pedir que la lleven a casa. Es su primera noche fuera de casa. Su maleta está junto a la…
Valentía y miedosES-CO
Manuela quiere dormirse en la casa de la tía Rosa, igual que una niña grande. Es su primera noche lejos de casa. Trajo su pijama de lunas, su conejo de trapo y…