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Fabulada
Español (Argentina)351 palabras

El gran secreto de Tomás

Idea: El elfante que habla

En el rincón más fresco de la sabana, donde la hierba alta huele a sol seco y a tierra mojada, crece un árbol de baobab tan ancho que se necesitan seis niños tomados de la mano para rodearlo. Allí abajo, el suelo siempre está cubierto de hojas crujientes y de unas piedritas grises que brillan como plata cuando el sol de la tarde empieza a caer.

Tomás, un pequeño elefante de orejas redondas, caminaba despacio alrededor del gran tronco. Buscaba su caracola de la suerte, una piedra pulida y redonda que siempre llevaba en la punta de la trompa para jugar. Esa tarde, por más que soplaba entre las hojas secas, la piedra no aparecía. Sintió una punzada fría en la panza y el aire se le volvió pesado en la garganta.

De pronto, detrás de una raíz gigante, asomó una trompa idéntica a la suya, pero mucho más grande. Era su mamá, que venía cargando un manojo de cañas dulces. Tomás la miró con los ojos muy abiertos, guardando un secreto que le picaba en la lengua desde hacía días.

—Mamá —dijo Tomás con una voz clara, suave y arrastrada—. Perdí mi piedra brillante bajo el baobab. ¿Me ayudás a buscarla?

Su mamá soltó las cañas con un ruido seco y lo miró asombrada. Los elefantes de la manada solo se comunicaban con barritos y soplidos, pero Tomás usaba palabras reales, templadas y dulces.

—¡Pero qué voz tan hermosa tenés, hijo! —susurró ella, entrelazando su trompa con la del pequeño—. Tu abuelo me contó una vez que, de vez en cuando, nace un elefante que habla con las palabras de los humanos.

La mamá se agachó despacio y, con un soplido fuerte y cálido, barrió las hojas del suelo. Allí, justo entre dos raíces gruesas, destelló la piedra gris. Tomás la levantó con cuidado, sintiendo su superficie lisa y fría contra la piel.

—Gracias, mamá —dijo Tomás, guardando la piedra en su lugar favorito.

—De nada, mi cantor —respondió ella, dándole un suave empujón en la espalda—. Ahora comamos, que las cañas están dulces y el sol ya se va.